La bicicleta era una de las tres “posesiones obligatorias” de cada ciudadano, junto con una maquina de coser y un reloj – productos esenciales en la vida que también proporcionaban algo de bienestar en esos tiempos tan duros.
En la China Maoista, la afamada Flying Pigeon era un símbolo del igualitario sistema social que prometía pocas comodidades pero un fiable trayecto a través de la vida. Entre 1960 y 1970 su logotipo se convirtió en denominador común de una inmensa mayoría de las bicicletas del país.